LOS LÍMITES EN LAS FOTOCOPIAS DE OBRAS MUSICALES

Hoy en día, en muchos centros de enseñanza se utilizan las fotocopias como material de clase. Este hecho, perjudica hoy al autor y al editor y a medio plazo a la cultura general, ya que la falta de retribución de los autores y editores dificulta la creación y edición de las obras, limitando su numero y su publicación. Todo esto nos empobrece culturalmente.

Existe una legislación para el uso de fotocopias, con carácter general, la realización de fotocopias de obras musicales sin la correspondiente autorización, es un delito contra la propiedad intelectual.

Únicamente se pueden realizar fotocopias de las obras que hayan cedido sus derechos a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos), aunque con algunas importantes limitaciones a tener en cuenta:

-Únicamente se puede fotocopiar un 10% de los libros de música o métodos de enseñanza o hasta 7 paginas de las partituras, siempre que no se supere en 20% de la obra.

-Solamente se puede fotocopiar hasta un máximo de 7 copias de un mismo original en un solo acto o encargo.

*Si los autores o editores no han cedido sus derechos a CEDRO, en ningún caso se podrá fotocopiar dicha obra, incurriendo en un delito denunciable por el autor o editor.

En el caso de que dicha fotocopiadora esté en el propio centro de enseñanza y además tenga suscrita la correspondiente licencia con CEDRO:

-Se podrá fotocopiar hasta un 10% del libro o método de enseñanza y de las partituras el 100%.

-No se pueden fotocopiar libros o métodos cuya extensión sea menor o igual a 5 páginas.

-Las fotocopias solo pueden ser utilizadas por personal, alumnos y profesores del centro en el interior del mismo. En actuación fuera del dicho centro, solo se podrán utilizar los originales.

Fotocopiar un libro o partitura no autorizado o superar los limites señalados supone un delito contra la propiedad intelectual.

Fotocopiar material, nos empobrece a todos culturalmente, ya que elimina la justa retribución de autores, compositores y de todos aquellos músicos relacionados con la obra, reduciendo la posibilidad de que sigan componiendo, así como la supervivencia de las editoriales de música, eliminando su motivación para seguir editando.

Las personas que fotocopian hoy, pueden ser los perjudicados mañana.

Fuente: Comité de Sinfónicos de la Asociación Española de Editores de Música.