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Varios neurocientíficos han estudiado como se comporta el cerebro humano cuando interpretamos música, escaneándolo para averiguar como generan la fuerza mental que requiere.

Prácticamente no existe ninguna destreza o actividad que necesite tanta actividad cerebral. La pregunta que habría que formularse es ¿qué partes del cerebro no están activas cuando interpretamos música?

La música es una combinación de tareas, los músicos leen las notas, sienten las teclas (en el caso del piano), mueven los dedos y escuchan lo que están tocando, dándole la interpretación adecuada, todo al mismo tiempo.

Al iniciar el estudio, los científicos vieron que los cerebros de los músicos parecen estar hechos para este trabajo, ya que varias zonas están más desarrolladas de lo normal, una de esas zonas es el cerebelo que solo ocupa el 10% del volumen cerebral, pero en este pequeño espacio se concentran más neuronas que en el resto del cerebro. Este órgano trabaja más y más rápido que cualquier otro área, ya que es el encargado de orquestar los movimientos de todo el cuerpo.

Otra zona del cerebro que está más desarrollada en los músicos es el cuerpo calloso, se trata de una franja que conecta los dos hemisferios, es un órgano con una misión crucial, debido a que es el encargado de sincronizar los movimientos de las manos izquierda y derecha, y al estar más desarrollado, pueden viajar más señales de un lado a otro, acelerando la comunicación entre ambos.

Pero ¿porqué el cerebro de los músicos es diferente?, la pregunta es ¿nacen con él así, o se desarrolla? Los científicos realizaron un estudio para saber si es la música la que da forma al cerebro, y después de estudiar a 50 niños que empezaban a tocar un instrumento musical, descubrieron que un año después de su inicio, sus cerebros comenzaban a cambiar, activando ciertas áreas.

El cerebro es un órgano que tiene una gran capacidad de adaptación y con el trabajo adecuado y la constancia que este arte requiere, todos podemos llegar a ser grandes músicos.

Fuente: National Geographic.

En el momento más importante de la vida del estudiante de música, que es la iniciación o los primeros cursos, en los que se obtiene la base necesaria para desarrollar todos los conceptos, así como un lenguaje claro y completo, se le suele enseñar que el pulso viene representado por una figura específica, la negra y su silencio, y de este modo palmean y aprenden los ritmos más elementales.

De todas maneras, en una determinada medida, este concepto cambia en el momento en el que el denominador del compás varía, y la unidad de pulsación es otra figura. Lo importante es que sepan que la pulsación debe ser siempre regular, como el tic-tac de un reloj, y que en música, tanto al leer, como al cantar o tocar, no se puede variar, a no ser que algún elemento agógico lo modifique.

Es muy importante también, que conozcan todas las figuras que existen desde el principio de los estudios musicales, y que sepan, que el pulso, puede venir representado por cualquiera de ellas, aunque en ese momento estemos utilizando la negra.

La negra es una figura representativa del pulso en muchos momentos de la vida del músico, pero no siempre, porque si una obra está en 3/4 donde la figura que representa el pulso es la negra, pero su aire es presto, siendo su ritmo sencillo de ejecutar, se va a tocar a uno, es decir, introduciendo tres negras en un solo golpe o pulsación, por lo que, en ese momento, el pulso va a ser la blanca con puntillo, ya que este concepto viene representado por lo que se pulsa, y si agrupamos todas las figuras en uno solamente, la unidad de pulsación se modifica.

Esto ocurre también con los compases dispares y de amalgama, un compás de 5/8 puede ser las dos cosas, de amalgama si se marca a corchea y de partes desiguales si las figuras se agrupan en un grupo de tres y otro de dos, habiendo, en este caso, dos pulsaciones diferentes y con distintas subdivisiones.

Cuando una orquesta toca una partitura, con anterioridad a ello, los músicos y su director, han elegido la pulsación que van a seguir, ya que esta debe estar en consonancia, también, con el aire de la partitura, si la velocidad se ve modificada porque el director hace indicaciones que afectan a la velocidad o intensidad de la obra, en ningún caso, la pulsación se puede perder. Así como si el percusionista tiene que esperar un número determinado de compases o pulsos para tocar debe saber con toda certeza, cual es la pulsación para poder tocar en el momento justo.

Esta es la gran importancia de la igualdad de pulsación en la música, lo cual tiene mucha relevancia en todos los aspectos musicales.

Por lo tanto, la conclusión es que, el estudiante debe tener muy claro el concepto de pulso, ya que sin él puede perderse dentro de la partitura.

Es lo primero, y lo más esencial que se debe de aprender.

Al repasar el listado de las titulaciones universitarias con menos paro, los primeros puestos son para las ingenierías y la medicina. Pero en mitad de la lista, concretamente en el puesto número once, aparece Historia y Ciencias de la Música, la única titulación de Humanidades con una tasa de empleo del 90, 7%.

Los profesores universitarios consultados dan una respuesta clara: solo se ofrece en siete universidades públicas españolas y las plazas son limitadas, unas 50 al año por centro. Eso se traduce en que el número de graduados ronda los 200 al año entre todos los campus. “Con esas cifras, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de grados, no se satura el mercado laboral y los estudiantes no tienen tantas dificultades para encontrar un empleo”, señala Germán Labrador, director del departamento interfacultativo de música de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

El perfil del estudiante que solicita este grado es especial. "Es una carrera que requiere conocimientos específicos de conservatorio, no es suficiente la materia que reciben en el instituto. No vienen a probar, sino muy convencidos y eso reduce el número de solicitudes", apunta Ramón Sobrino, director del departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo.

Hasta 1970, Historia de la Música no se estudiaba en la Universidad española. Ese año la Ley General de Educación la estableció como materia obligatoria dentro de la titulación de Historia del Arte. Por primera vez surgió la necesidad de contratar a docentes especializados. En el año 74 se creó la Asociación de Profesores de Música -integrada por docentes de las universidades de Granada, Oviedo, Salamanca y la Autónoma de Barcelona- y en el 84 sus integrantes consiguieron que se convirtiera en una titulación de segundo ciclo, de solo dos años.

La primera en impartirla fue la Universidad de Oviedo y en los años posteriores se fueron sumando otros seis campus. Con la puesta en marcha del Plan Bolonia en 2010, la titulación de dos años se transformó en un grado de cuatro.

Fuente: El periódico El país

Wolfgang Amadeus Mozart nació en Salzburgo el 27 de enero de 1756. Los primeros años de su infancia los vivió en Salzburgo, a la edad de seis años componía música y tocaba perfectamente el clavicordio, el clavecín y el violín. Junto a sus padres, Leopold Mozart y Anna Maria Pertl, y su hermana mayor Nannerl, pasaron muchos años de gira por Europa como concertistas.

Su hermana se separó de ellos y Wolfgang continuó componiendo y viviendo junto a sus padres. A los 17 años fue contratado como músico de la Corte de Salzburgo pero renunció para buscar escenarios más prestigiosos, y nuevamente partió de gira con su padre.

Mozart murió el 5 de diciembre de 1791, a sus 35 años.

A continuación descubriremos algunos datos interesantes sobre la vida de Mozart.

EL VERDADERO NOMBRE DE LOS MOZART:
El nombre real de Wolfgang Amadeus era Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, y el de su hermana Nannerl en realidad era Maria Anna Walburga Ignatia Mozart. Wolfgang y Nannerl fueron los únicos dos sobrevivientes de siete hermanos.

LA HERMANA DE MOZART:
Nannerl tenía unos cuatro años más que Wolfgang y desde pequeña mostró gran habilidad para diferentes instrumentos. Su padre le enseñó a tocar el piano, pero ella sentía deseos de componer música. Su condición de mujer no le permitía componer, así que se dedicó a dar lecciones de piano.

LA OBRA DEL MAESTRO:
A Mozart se le atribuyen aproximadamente 600 obras completas, entre las que se encuentran 68 sinfonías, 27 conciertos para piano, 18 sonatas para piano solo, 8 sonatas para dos pianos y 36 sonatas para violín. También 23 cuartetos y 6 quintetos de cuerda. Además de cientos de piezas musicales menores.

EL NIÑO PRODIGIO:
Desde los 5 años tocaba junto a su hermana en las más prestigiosas Cortes de Europa y componía trabajos propios. Mozart compuso su primer sinfonía a los 8 años de edad, y su primer ópera completa a los 14. Además, 33 de sus 68 sinfonías las escribió entre los 8 y los 19 años de edad.

MOZART ERA MASÓN:
A los 28 años Mozart se unió a la francmasonería, una fraternidad secreta con muchos siglos de historia en la cultura occidental.

LA MUERTE DE MOZART:
Mozart murió a los 35 años de edad, en Viena, bajo circunstancias poco claras. Desde pequeño solía enfermar y sus padres debían suspender sus giras. La versión oficial de su muerte es que enfermó sobre finales de noviembre y el 5 de diciembre finalmente murió, sin embargo, no se sabe exactamente de qué murió Mozart debido a que no se realizó autopsia y la tumba no ha sido encontrada.

¿SOY VÁLIDO PARA LA MÚSICA?

Esta pregunta está en la mente de la mayoría de las personas, tanto de las que ya cursan estudios musicales, como de las que aún no los han iniciado en esta enseñanza.

Cuando una persona decide iniciarse en el mundo profesional de la música, tiene que tener en cuenta que muchas veces, no se trata de tener unas cualidades específicas para superar las dificultades, sino de la dedicación que requiere su superación.

Todo el mundo tiene cualidades musicales, ya que cualquier persona puede cantar, bailar, o manifestarse musicalmente de algún modo sin haber cursado estudios profesionales de música. Por lo que cualquier persona puede aprender a tocar un instrumento y disfrutar con la emoción que aporta su superación.

Bien es verdad que, algunas veces, a los estudiantes de música se les hace costoso su estudio, ya que tienen que compaginarlo con los estudios escolares, pero deben encontrar en ello una satisfacción, ya que para poder llegar al nivel en el que cada uno se encuentre, hay que aprender un lenguaje musical específico y tener muchos conocimientos previos, por lo que ya solo esta cultura es propia de valía y también de engrandecimiento personal.

No hay que desmotivarse, o pensar que no valgo para la música cuando las dificultades se acumulan, o los pasajes no salen, sino dedicarle más tiempo, tener paciencia y seguir los consejos del profesor, porque pronto se verán superadas y estaremos sumamente orgullosos de lo que, con constancia y dedicación hemos conseguido.

LA MÚSICA EN LA VACACIONES

La música, como cualquier arte, cuando se estudia por gusto, es un placer que se puede convertir en algo "adictivo", es decir, no puedo vivir sin tocar, cantar o interpretar.

Las vacaciones escolares que se producen a lo largo del curso académico son, generalmente, para descansar dedicando su tiempo a otras actividades familiares o de ocio, sin embargo, la persona que estudia música y lo hace por gusto, siempre encuentra el momento para dedicarlo a mejorar sus conocimientos, tanto instrumentales como de cualquier otra materia teórica como pueda ser lenguaje musical.

La música es, desde el punto de vista fisiológico, algo que mejora todas las cualidades mentales, intelectuales, y motrices del ser humano, por este motivo, no es un error estudiar música en vacaciones, sino un estímulo, ya que, no solo mejora las cualidades artísticas de cada persona, sino que su desarrollo humano será más completo, y de ese modo, el rendimiento académico de los estudiantes en sus colegios o instituciones escolares será mucho mejor.

Al revés de como podemos pensar muchos, que no es bueno estudiar en vacaciones, teniendo, la música las cualidades que tiene, es lo mejor que se puede hacer en los ratos libres o de ocio, siendo también un gran motivo para buscar el momento del día adecuado, y así poder compatibilizarlo con el resto de actividades diarias.

Miércoles 23 de Diciembre de 2015, a las 19:30.
"Valses y Zarzuela. De Madrid a Viena" en el Auditorio Nacional de Música de Madrid.

Este año la FOSC ofrece un tradicional concierto de valses vieneses pero complementado con sabor español: mazurkas, polkas y también chotis de las más conocidas zarzuelas.

Obras de Strauss, Lehar, Kalman se unirán a zarzuelas como “La gran vía", “El caserío", “El barberillo de Lavapiés”, “El dúo de La Africana" o “La tabernera del puerto". A cargo de la Orquesta Sinfónica Chamartín, el Orfeón Chamartín y otros coros invitados, bajo la batuta de César Belda.

Participantes: Orquesta Sinfónica Chamartín, Orfeón Chamartín.

Coro Fundación Gredos San Diego y Coro Ciudad de Tres Cantos.

Director: César Belda.

Solistas:
Aída Rioja - Carmen Bocanegra
SOPRANOS

Gabriel Blanco
TENOR

Pablo Caneda
BARÍTONO

Más información en: http://www.oschamartin.org

Compra de entradas:
www.entradasinaem.es

Cuando un alumno comienza su andadura por los estudios musicales, lo primero con lo que se encuentra es que necesita conocer un lenguaje que es musicalmente específico, sin el cual, no va a poder abordar con éxito sus estudios.

Por este motivo, los alumnos conceden mucha importancia a la asignatura de lenguaje musical, porque con ella comprenden todo aquello que necesitan para enfrentarse a todas las materias dentro de los estudios elementales y profesionales, ya que cuanto más saben, más fácil es para ellos todo lo demás.

Sin embargo, algunos profesores opinan que la asignatura, como tal, no es demasiado importante dentro de los estudios elementales y profesionales de música, ya que los estudios de instrumento tienen más relevancia y el estudiante debe concentrarse más en ellos.

Por este motivo, las clases, a veces, están enfocadas de manera que el alumno se encuentre cómodo, no tenga que realizar mucho esfuerzo para aprender, o simplemente aprenda lo específicamente necesario, pero, este concepto conduce a los estudiantes a un aprendizaje parcial del lenguaje, lo cual puede ocasionar lagunas de conocimiento que interfieran en otras materias.

Si queremos crear buenos, o excelentes músicos, en general, debemos empezar por darle al estudio del lenguaje musical la importancia que tiene, que es muchísima, ya que los mejores en esta especialidad van a ser, sin duda, también, los mejores en todas las demás materias en cualquiera de las dos enseñanzas la elemental o la profesional.

El alumno debe aprender todo el lenguaje musical, debe esforzarse por aprender cosas que le van a ser de utilidad en este momento o más adelante, y debe conocer todas las áreas a la perfección, ya que todo esto le va a abrir grandes puertas.

Esto se consigue con un trabajo específico, genérico y al mismo tiempo individualizado, con una buena secuenciación de contenidos, y un orden verdadero en la presentación de las dificultades, este es el secreto que hace que haya músicos geniales, y que otros abandonen sus estudios cuando las dificultades teóricas ya no se pueden superar.

LA DIDÁCTICA EN EL LENGUAJE MUSICAL

La palabra Didáctica hace alusión a la forma de transmisión del conocimiento. Esto es algo de suma importancia en la enseñanza, a parte de que hay que tener en cuenta que la organización en el aula y la secuenciación de los contenidos forman parte de este área, la didáctica, la cual, en muchas ocasiones se aplica de formas muy diversas sin llegar a obtener resultados extraordinarios.

Los alumnos, cuando se sientan en un aula, prestan mucha atención a los detalles que surgen a su alrededor, y en función de ellos actúan de un modo u otro. Si el profesor, comienza la clase con contenidos nuevos e interesantes, su atención se dispara, y están completamente pendientes a lo que vendrá después, por lo que se hace el silencio y el estudiante no pierde detalle, es decir, todo el trabajo que hace lo hace con ilusión y mucha concentración.

Sin embargo si la presentación de los contenidos comienza con contenidos poco interesantes, su atención se dispersa, y tiene muchos recursos para pasar del profesor, como el que vemos con asiduidad en las aulas, como por ejemplo hablar con el compañero mientras el profesor explica.

El aprendizaje de una asignatura como puede ser Lenguaje Musical, tiene cuatro áreas, ritmo, entonación, teoría y dictado, por lo que el profesor que la imparte tiene muchos recursos, teniendo, además en cuenta que hay dos horas para la realización de todas ellas, quiere decir que no estaremos más de media hora con cada actividad.

En el desarrollo de cada una de las actividades que se realizan dentro de un aula de Lenguaje Musical, puede haber muchas novedades, que para el estudiante despierten emoción, ya que cada apartado dispone de muchas curiosidades que se pueden ir comentando al mismo tiempo que se realizan.

De este modo, y teniendo en cuenta que todo lo que es nuevo despierta entusiasmo, y curiosidad, tenemos la puerta del aprendizaje abierta, ya que ellos, debido a todos estos factores van a memorizar con más agilidad, porque todo lo que sobresale despierta emoción, y mucho más si se sale de la monotonía, pero, por supuesto, sin dejar de lado la edad conceptual del ser humano.

Hemos de tener, también, en cuenta la época en la que nos movemos, y el entorno que gira alrededor de los estudiantes, ya que todo se actúa con un solo dedo, la tele, el móvil etc…y enseguida se obtienen resultados inmediatos y positivos.

Esta forma de vida, la llevan implícita, es decir, cuando llegan al aula, desean obtener los conocimientos del mismo modo, pero el arte en sí, requiere repeticiones para adquirir dominio, lo cual algunos, no desean realizar.

Es por este motivo por el que deben llegar, ellos solos, a la conclusión de que, aquello que tanto les ha interesado en el aula, desean seguir trabajándolo en casa de forma personal. Esto no es más que despertar su interés con conocimientos que aludan a sus emociones y su atención.

LA ELECCIÓN DEL INSTRUMENTO MUSICAL

El momento más importante en la vida de un estudiante de música se produce, quizás antes de que inicie sus estudios musicales, es decir, es ese momento en el que, si le preguntamos ¿Qué instrumento quieres estudiar? Te contesta uno en particular.

Esto es muy importante tenerlo claro, porque las expectativas profesionales se ponen de parte de algo que se desea conocer, y la grandeza se encuentra, en la intriga constante en la búsqueda de la perfección.

No nos olvidemos de que la música es un arte que tiene, en su interior la capacidad de desarrollar todas las capacidades del ser humano, es el arte por excelencia, y por lo tanto, la constancia en la práctica de la buena técnica, y la motivación que se produce con el acercamiento a una profesionalidad absoluta, lo cual, a lo largo de los años se va adquiriendo poco a poco.

Las causas que incitan a una persona a elegir un instrumento y no otro en particular, casi siempre vienen del exterior, pueden ser de carácter familiar, hijos de músicos que ven a sus padres tocar un determinado instrumento y se enamoran de él, de modo que su finalidad es hacer lo mismo que ellos hacen o incluso mejor.

Pueden tener carácter sociológico, es decir, puede haber algún amigo o persona externa que haya influido en esa elección, de manera que su timbre y su forma de tocarse se hayan grabado en nuestras mentes de una forma tan sutil que no deseemos otra cosa, solo alcanzar esa meta, o simplemente nos llama la atención un instrumento determinado.

Cuando el estudiante comienza su andadura en los estudios musicales, con aquél que él mismo ha elegido y que le llena y satisface, es muy importante que tenga a su lado a profesores que le animen y le aporten todos los conocimientos necesarios para poder jugar con el arte. Aunque el estudio en sí, nunca puede ser un juego, ya que implica responsabilidad, constancia, superación, y autonomía.

Este último punto es importantísimo, ya que para llegar a la autonomía, tanto en el estudio como en la interpretación, hay que tener una gran preparación, no solo instrumental, sino también musical, es decir, cuando el músico llega a ser un divo, antes, ha pasado por varias fases, y no todas ellas han sido un juego de niños, sino que ha tenido que profundizar en todas las áreas del arte musical, lo cual, a veces, no resulta fácil, pero debido a su gran motivación por este maravilloso arte, y con la ayuda de sus profesores, ha sabido llegar a lo más alto.

Para ello, se elige un instrumento determinado, para llegar lejos con él, profundizando en todas las áreas, aunque no debemos olvidar que, debido a que una actividad artística es un desahogo para el espíritu, también se puede estudiar de forma amateur, llegando a ser muy buen profesional, aunque no se tengan dichas perspectivas finales, pero para todo ello, el instrumento debe haber sido, en cualquier caso, muy bien elegido, ya que la satisfacción personal, dependerá en gran parte de ello.

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