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Ediciones Toys and Dreams Music forma parte del Nº12 de la Revista en Concierto Clásico, distribuida a nivel nacional en los principales puntos de venta especializados de música e instrumentos.

SOBRE LA REVISTA:

En Concierto Clásico, es una revista semestral potenciada por los principales importadores, distribuidores y mayoristas de instrumentos clásicos de España.

La publicación en papel puede encontrarla en las mejores tiendas de instrumentos clásicos del país, cada seis meses, de forma totalmente gratuíta.

El objetivo único de En Concierto clásico es el de presentar, promocionar e informar acerca de nuevos productos que aparecen en este mercado con información de primera mano.

SOBRE EL ARTÍCULO:
Os dejamos un pequeño avance sobre el artículo publicado.

Toys and Dreams Music es una editorial afincada en Madrid que comenzó su andadura en el año 2007.
Está especializada en la publicación de material didáctico para la asignatura de Lenguaje Musical en la Enseñanza Elemental y Profesional, habiendo publicado varias metodologías cubriendo todos los niveles de este lenguaje universal, todo ello bajo el mismo logotipo representado por una clave de Sol y un pentagrama, icono representativo del comienzo de los estudios musicales.

El nombre de la Editorial sugiere el objetivo final del Lenguaje Musical, que es tocar e interpretar el contenido de cualquier partitura, teniendo previamente una buena base de su lenguaje, ya que la finalidad de la música es poder disfrutar y llegar a comprender lo que nos transmite cada composición.

Importancia de la pedagogía en sus métodos:

La principal característica de Ediciones Toys and Dreams Music es el cuidado de la pedagogía en todas sus publicaciones, fruto de la especialización de su principal autora Mª Agustina Perandones Mánuel, Doctora en Didáctica del Lenguaje Musical por la Universidad Complutense de Madrid, en cuya tesis doctoral realizó un estudio sobre la calidad de la enseñanza de esta asignatura en centros educativos de todo el país.

Cada método lleva implícito un estudio sobre la manera de transmitir el conocimiento, para obtener excelentes resultados que deriven en una buena formación musical.

Su principal objetivo pedagógico es el aprendizaje por comprensión, debido a que no se puede aprender ningún concepto sin una base previa teórica y una práctica posterior.

Para leer el artículo completo, os adjuntamos el link:
http://www.ecclasico.com/articulo/420.html

Muchas personas piensan que el estudio del Lenguaje Musical debe ir íntimamente unido al del instrumento, de tal modo, que sólo se debe estudiar aquello que aparece en las partituras y es necesario para tocar.

Sin embargo la asignatura de Lenguaje Musical, no deja de ser el estudio específico de un Lenguaje, como su nombre indica, del cual hay que aprender todas y cada una de las áreas que afectan a su conocimiento, y sobre todo, tener en cuenta, que si se utiliza la comprensión como punto de partida, este será mucho más sencillo, y se obtendrán excelentes resultados.

Pero para ello los contenidos que afectan a cada una de las áreas deben ir interrelacionados, y por supuesto, bien secuenciados. La buena secuenciación de los contenidos se produce, cuando partimos de un elemento conocido, ya sea, verbal, matemático, o musical para establecer un dato que debe ser comprendido, y en base a ello, se formula todo lo demás.

Como fundamento filosófico a esta teoría, diremos que, las cosas más sencillas deben aparecer, siempre, antes que las más complicadas, teniendo en estas su base, es decir, en primer nivel, deben aparecer las dos negras ligadas antecediendo a la figura de blanca que sería la suma de estas dos.

Algunos preguntarían ¿por qué? ¿Qué más da? Yo prefiero primero la blanca y después la ligadura de las dos negras, pero hemos de tener en cuenta que la ejecución de una blanca es la de dos pulsos enteros prolongados. Este procedimiento no es comprensible con la figura únicamente, como punto de partida.

De hecho al estudiarlo de este modo, muchas veces se producen defectos en las ejecuciones de las notas largas, lo cual es originado por la falta de compresión de su duración, lo cual no ocurre cuando el estudiante puede observar con sus propios ojos, que la nota debe prolongarse procediendo a su ejecución correcta.

De este modo tan sencillo se van a ir introduciendo todos y cada uno de los contenidos de la asignatura, ya sean, teóricos, rítmicos, melódicos o auditivos, siempre con una base de conocimiento para su comprensión, y por supuesto, con una aplicación inmediata posterior.

La buena secuenciación de conocimientos consigue que el estudiante pueda progresar lentamente sin dejar de lado ningún aspecto de la asignatura, lo cual, le proporciona una base lógica con la que puede, en la actualidad, y con posterioridad abordar cualquier área musical con éxito.

LA ENTONACIÓN EN EL LENGUAJE MUSICAL

Algunas personas que se acercan a los estudios musicales se preguntan ¿por qué hay que cantar? Otras sin embargo cuando la actividad se presenta en una clase de Lenguaje Musical, lo ven como algo extraño y cantan sin voz, para que no se les oiga, es decir, con un cierto pudor.

Lo cierto es que, hoy en día, los niños no cantan como antes, es decir, se ha perdido la canción infantil que tan entretenidos tenía a los niños, y que educaba, de cierta manera, su musicalidad y su voz.

Es por este motivo, por el cual, se tiene ese pudor hacia la actividad del canto, pero es el momento, en una clase de Lenguaje Musical en el que el estudiante hace algo verdaderamente artístico, es el momento de la interpretación vocal, es el momento de la aplicación de todos los conocimientos teóricos y rítmicos, y sin duda, es el momento en el que, a través de la voz, se educa el oído.

Los niños y adultos cantan en cualquier momento, ya que al oír una música en la radio que nos resulta agradable podemos seguirla con nuestra voz, pero este acto es totalmente voluntario, sobre algo que ya se conoce, lo que es totalmente distinto de lo que se presenta en una clase de Lenguaje Musical.

Algunas veces las entonaciones se cantan solo una vez, y no se vuelven a retomar, o no se maduran lo suficiente para que se queden en el oído y resulten familiares, lo cual es un verdadero error, ya que con la práctica constante sobre una misma melodía y su familiaridad con ella se llega a dominar el ritmo que contiene, a comprender lo matices y elementos que la afectan, llegando de este modo a su verdadera interpretación.

El hecho de dominar el canto en la clase de Lenguaje Musical, no solo afecta a este momento, sino que educa al estudiante en el modo en el que debe interpretar cualquier partitura, lo cual tiene una relación intrínseca con el instrumento.

Algunos estudiantes tienen la costumbre de comenzar, y cuando se equivocan paran y empiezan de nuevo, esto en música, y sobre todo al cantar o tocar no se debe hacer nunca, hay que continuar. Esto se aprende realmente, cuando en la clase de Lenguaje musical el profesor comienza a tocar, el alumno comienza a cantar y hay un dúo que no se detiene hasta el final.

También es importante el hecho de cantar, ya que a través de la voz se interiorizan los sonidos que después se deben reconocer en un dictado musical, cuya práctica sino se tiene la buena formación vocal, puede resultar muy difícil, ya que entonación y dictado están íntimamente unidos, de este modo se llega a una verdadera formación vocal y auditiva al mismo tiempo.

LA FORMACIÓN RÍTMICA EN EL LENGUAJE MUSICAL

Alguien ajeno a la educación musical específica o sin perspectivas profesionales puede preguntarse ¿qué es esto del estudio rítmico?

Y a esta pregunta hay personas que contestarían que, realmente no es necesario, porque el ritmo se aprende sólo, sobre una partitura, es decir, sin estudiar, se toca y se aprende.

Esto es un error de concepto que conduce a una educación falsa, es decir, llena de lagunas, y sin conocimiento de lo que se hace.

Hay personas que tocan de oído, es decir, no necesitan leer partituras para reflejar sobre un instrumento lo que acaban de escuchar, y otras muchas que creen no necesitar esta formación.

Sin embargo el nivel de lectura rítmica, y por tanto, su formación, es fundamental en los estudios musicales específicos, pero no solo el hecho de leer, ya que esto se puede producir por imitación o memorización de las diferentes fórmulas rítmicas, sino, mediante la comprensión de las mismas para su posterior aplicación a la lectura de cualquier partitura de instrumento.

Está comprobado científicamente que los estudiantes que adquieren un alto nivel lector en la clase de lenguaje musical, tienen un mayor rendimiento en la de instrumento, ya que no necesitan pasar horas leyendo para montar una pieza, sino que, como la lectura sale sola, el montaje es más rápido.

Es muy importante, no solo leer, en todas y cada una de las clases de lenguaje musical, sino hacerlo a primera vista, tal y como se hace con cualquier partitura de instrumento.

El hecho del dominio rítmico-melódico en la lectura es tan importante, que conduce al estudiante a un estado de felicidad permanente al estudiar su instrumento, todo ello sin olvidar el resto de áreas de la asignatura las cuales inciden en su formación y se relacionan directamente con ella.

EL DICTADO EN EL LENGUAJE MUSICAL

En el antiguo solfeo apenas existía el dictado musical como una actividad más a desarrollar dentro del aula.

En el actual Lenguaje Musical existe como parte integrante de la asignatura, pero algunas personas se preguntan ¿qué es eso del dictado musical? ¿para que sirve averiguar sonidos y ritmos?

El estudio del dictado musical debe estar bien enfocado desde el principio, ya que sino puede resultar muy estresante para el estudiante llegando a convencerse de que no sirve para ello, cuando en realidad ha sido víctima de un mal enfoque, una falta de comprensión absoluta de lo que tenía que hacer y en definitiva un mal entendimiento para plasmar sus conocimientos tanto rítmicos como melódicos y teóricos en un trozo de papel, solo al escuchar la música.

Es de suma importancia el buen trabajo sobre esta área de la asignatura ya que en ella se recogen todos los conocimientos aprendidos, pero mucho más importante todavía es el enfoque que se le de a su aprendizaje desde el principio.

En muchas ocasiones cuando el estudiante se inicia en su estudio, el profesor/a le indica que debe pensar primero los sonidos, escribirlos sin ritmo, y posteriormente pensar el ritmo que ha escuchado superponiéndolo encima de las notas. Este procedimiento crea un doble trabajo mental y auditivo, y un procesamiento de la información auditiva muy lenta, por lo que el alumno debe tardar bastante en escribir cada fragmento pues debe pensar dos cosas diferentes en cada uno.

Sin embargo, si desde el principio se le da al estudiante ritmo y melodía en un solo golpe de instrumento, tendrán que pensar al mismo tiempo las dos cosas, con sonidos muy fáciles de reconocer y ritmos muy sencillos como puedan ser la negra y su silencio, de este modo lo que se consigue es una gran agilidad mental y auditiva, ya que el estudiante va a pensar ambas cosas a la vez, plasmándolas en el papel al mismo tiempo.

Este procedimiento que en un principio se produce con, tan solo dos notas diferentes en registros bien diferenciados como do-sol, y dos ritmos muy sencillos como negra y su silencio, va a ir complicándose cada vez más con la introducción de las corcheas y más sonidos, llegando a completar la escala diatónica de Do mayor, pero al haber adquirido este hábito el alumno va a generar una agilidad mental y auditiva que le va a dotar de una gran capacidad de escritura. Lo cual va a motivar en él la convicción de que puede hacer muy bien lo que todo el mundo piensa que es muy difícil. Este convencimiento se va a trasladar a todas las áreas de la asignatura llegando a esforzarse mucho más y alcanzando mayor nivel en ella, sólo debido a este enfoque

PRUEBAS DE ACCESO AL CONSERVATORIO

Cuando un alumno decide estudiar en un Conservatorio debe tener en cuenta el centro al que quiere optar, el lugar en que se encuentra ubicado, y sobre todo el número de alumnos que optan a esas plazas, y el número de plazas que hay vacantes, ya que todos estos factores son importantes para saber qué posibilidades tiene cada uno de obtener una plaza en dicho centro.

Las pruebas de acceso, que no son a primero de la enseñanza elemental, es decir a cualquier otro nivel, se realizan en dos partes la parte A dedicada al conocimiento del instrumento en cada nivel, y la parte B que es la parte teórica o de Lenguaje Musical.

Esta última, en ocasiones es olvidada por el estudiante, centrándose más en la práctica diaria del instrumento para su dominio y lucimiento, pero si ambas partes no están aprobadas, la prueba no está superada, y por lo tanto no hay posibilidad de optar a una plaza.

Es por tanto, muy importante el nivel adquirido antes de la prueba, en los conocimientos de Lenguaje Musical, los cuales en muchas ocasiones, también pueden conseguir que un alumno tenga una nota global más elevada y la supere colocándose en los primeros puestos, ya que una vez calificadas ambas partes por separado, las notas se ponderan dando un 70% a la calificación de la parte A y un 30% a la parte B, de ese modo se obtiene la calificación final.

Cuando ya se han obtenido todas las calificaciones, el Conservatorio ordena a los alumnos por calificación de mayor a menor, hasta cubrir todas las vacantes, por eso es muy importante tener la mayor calificación posible, y esto se puede conseguir, no solo con la calificación del instrumento, sino con un buen rendimiento de la parte de Lenguaje Musical.

En la prueba de acceso a primero de las Enseñanzas Elementales cada centro elabora sus pruebas en función de las actitudes que desean los profesores que tengan los aspirantes a realizar un primer curso, tanto en los estudios de instrumento como en los de lenguaje. No se pide que el alumno tenga conocimientos musicales específicos, sólo que sus actitudes musicales permitan una enseñanza de calidad, teniendo en cuenta, que esta optando a una plaza en un centro oficial que tiene, desde el principio, una cierta perspectiva profesional.

DIFERENCIA ENTRE SOLFEO Y LENGUAJE MUSICAL

Durante muchos años, en España, se han estudiado los conceptos básicos musicales encuadrados en una asignatura que tomaba el nombre de Solfeo, la cual, era una serie de conocimientos elegidos al azar por el profesor, los cuales no guardaban ninguna conexión entre ellos, y se hacía excesivamente difícil su superación.

En la actualidad, esta tendencia perdura, es decir, en muchos lugares y centros se estudia de este modo, sin embargo, la asignatura toma otro nombre, Lenguaje Musical. Entonces nos preguntamos ¿Por qué el cambio de nombre si la asignatura es la misma?

Esta es una buena pregunta, ya que hay muchos profesores, todavía, que no aceptan el significado de un nuevo lenguaje. Hay diversas tendencias para ello, sitios donde la asignatura se enfoca como partiendo de la improvisación desde el principio, sitios que estudian por separado cada área de la asignatura como en el antiguo Solfeo.

Pero el verdadero Lenguaje Musical es el que se estudia como su nombre indica, es decir, como un lenguaje, y para ello los conocimientos teóricos, o gramaticales, son la base de cualquier conocimiento, rítmico, vocal o auditivo, todo debe estar conectado entre sí, todo debe tener una explicación previa que surja de la nueva dificultad que vamos a abordar, y con una base de conocimiento previa, la cual puede surgir de aprendizajes como la lengua o la matemática, es decir, no es necesario que sean musicales, pero lo más importante de todo ello, es que el estudiante comprenda cada paso que da hacia el frente en los conocimientos musicales, ya que estos deben servir para su aplicación en cualquier asignatura que curse con posterioridad, ya sea práctica o teórica.

LA TEORÍA EN EL LENGUAJE MUSICAL

Cuando nos acercamos al conocimiento de un lenguaje específico como puede ser el Castellano, nos extrañamos de que nuestros profesores nos enseñen la gramática de una forma tan específica, y alguna vez nos hemos preguntado ¿por qué?, y respondido a nosotros mismos, yo no necesito saber tanto.

Pues bien, cuando estudiamos música de una manera formal, ocurre lo mismo, hemos de aprender todas las bases teóricas musicales, porque estas son el fundamento de muchos aspectos que se producen en otras áreas, o en la nuestra propiamente dicha.

El estudio del Lenguaje Musical se basa en una serie de conocimientos rítmicos, vocales y auditivos que tienen su base en la teoría musical, pero no de forma aislada, como algunos la entienden, sino de forma totalmente conectada.

En la teoría musical se encuentran, además todos los conocimientos que el estudiante debe saber para poder llevar a cabo con éxito todos los estudios de instrumento, y otras áreas musicales, pero sobre todo el conocimiento intrínseco de esta área de la materia, totalmente conectado con el resto de la asignatura y su comprensión, por medio de múltiples ejercicios, no solo desarrolla su inteligencia de una manera vital y audaz, sino que despierta todos sus sentidos, su sensibilidad y por supuesto, es una gran ayuda en la lectura y montaje de cualquier obra instrumental.

¿QUÉ PASA CUANDO TOCAMOS UN INSTRUMENTO?

¿Sabías que cada vez que un músico toca un instrumento es como si hubiese fuegos artificiales en su cerebro?

Aparentemente ellos están concentrados, leyendo la partitura y haciendo los movimientos precisos que ésta requiere. Pero dentro de sus cerebros hay una “fiesta”

¿Cómo sabemos esto?

En las últimas décadas, los neurocientíficos, han logrado enormes avances en el entendimiento de cómo funciona nuestro cerebro, monitorizándolo en tiempo real con instrumentos como la Imagen por Resonancia Magnética y escáneres PET.
Cuando se somete a la gente a estas pruebas realizan tareas como leer o resolver problemas matemáticos, correspondiéndose cada actividad con áreas diferentes del cerebro que pueden ser observadas.

Cuando los investigadores hicieron que los participantes escuchasen música, múltiples áreas del cerebro se pusieron a funcionar a la vez, para procesar el sonido y entender elementos como la melodía y el ritmo, unificándolo para crear una única experiencia musical.
Nuestro cerebro hace todo esto en la fracción de segundo que va desde que oímos la música hasta que nuestro pies empiezan a dar “golpecitos”.

Pero cuando los científicos pasaron de ver el cerebro de quienes oían música al de los músicos, comenzó verdaderamente la investigación.
Resulta que cuando se escucha música el cerebro se involucra en algunas actividades interesantes, pero tocando música, el cerebro es como si hiciese un trabajo con todo el cuerpo. Los neurocientíficos vieron varias áreas del cerebro encendidas, procesando simultáneamente y de forma asombrosamente rápida, informaciones en secuencias complejas e interrelacionadas.

Pero, ¿qué tiene tocar música que hace que el cerebro se ilumine?

La investigación es bastante nueva, pero los neurocientíficos han sacado conclusiones al respecto.
Tocar un instrumento involucra a casi todas las áreas del cerebro a la vez, especialmente los cortex, visual, auditivo y motor.
Y como en cualquier otro ejercicio, la disciplina en la práctica estructurada de tocar música fortalece las funciones del cerebro, lo que nos permite aplicar esa fuerza a otras actividades.

La diferencia principal entre escuchar música y tocarla, es que esta ultima implica buenas habilidades motoras para controlar los dos hemisferios del cerebro.
También se combinan la precisión lingüística y matemática, en la que el hemisferio izquierdo está mas desarrollado con el contenido creativo y nuevo, que el hemisferio derecho genera.
Por esta razón, tocar música aumenta el volumen y la actividad del cuerpo calloso del cerebro, el puente entre los dos hemisferios, permitiendo que los mensajes se muevan por el cerebro más rápido y por más rutas.

Esto permite a los músicos resolver problemas de forma más rápida y creativa. Utilizando herramientas académicas y sociales, debido a que tocar música implica crear y comprender su contenido emocional y un mensaje.

Los músicos a menudo tienen un nivel más alto de la función ejecutiva, una categoría de tareas interrelacionadas que incluyen la planificación, creación de estrategias y atención a los detalles.
Esta habilidad también tiene su impacto en como funciona nuestro sistema de memoria y de hecho los músicos tienen mejor memoria, creando, registrando y recuperando recuerdos de forma rápida y eficiente.
Los estudios encontraron que los músicos parecen tener el cerebro conectado por múltiples etiquetas de memoria, una etiqueta conceptual, una emocional, una de audio y una contextual, como un buen motor de búsqueda.

Entonces, ¿cómo sabemos que todos estos beneficios son únicos en los músicos, a diferencia de los deportes o la pintura? ¿O puede ser que los músicos fueran más listos desde el principio?

Los neurocientíficos han estudiados estos aspectos, pero hasta el momento han encontrado que los aspectos artísticos y estéticos de aprender a tocar un instrumento son diferentes de los de cualquier otra actividad de estudio, incluyendo otras artes.
En varios participantes, elegidos al azar, que al empezar mostraban los mismos niveles en las funciones cognitivas y neuroprocesos, se encontró que aquellos que fueron sometidos al aprendizaje de la música, mostraban mejoras en múltiples áreas del cerebro, en comparación con los demás.

Esta reciente investigación sobre los beneficios mentales de aprender a tocar música, ha supuesto un avance en nuestra comprensión de la función mental, revelando los ritmos internos y la compleja interacción que crea la increíble orquesta de nuestro cerebro.

La Orquesta Sinfónica y el Orfeón Chamartín celebra un año más su tradicional Concierto de Navidad, con una gala en la que trazarán un puente entre Madrid y Viena, con los más conocidos valses y polkas tanto en la corte imperial como de nuestra zarzuela.

Se celebrará el Martes 23 de Diciembre en el Auditorio Nacional de Música de Madrid a las 22.30 horas.

Interpretarán piezas muy conocidas de Luisa Fernanda, Doña Francisquita, La Verbena de La Paloma, La Gran Vía, El murciélago, La viuda alegre, entre otras.

Con la presencia de Carmen Bocanegra, Katia Höller, Jens Pokora y Adolfo Nieto, bajo la batuta de director César Belda.

Más información en: http://www.oschamartin.org

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