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PRUEBAS DE ACCESO AL CONSERVATORIO

Cuando un alumno decide estudiar en un Conservatorio debe tener en cuenta el centro al que quiere optar, el lugar en que se encuentra ubicado, y sobre todo el número de alumnos que optan a esas plazas, y el número de plazas que hay vacantes, ya que todos estos factores son importantes para saber qué posibilidades tiene cada uno de obtener una plaza en dicho centro.

Las pruebas de acceso, que no son a primero de la enseñanza elemental, es decir a cualquier otro nivel, se realizan en dos partes la parte A dedicada al conocimiento del instrumento en cada nivel, y la parte B que es la parte teórica o de Lenguaje Musical.

Esta última, en ocasiones es olvidada por el estudiante, centrándose más en la práctica diaria del instrumento para su dominio y lucimiento, pero si ambas partes no están aprobadas, la prueba no está superada, y por lo tanto no hay posibilidad de optar a una plaza.

Es por tanto, muy importante el nivel adquirido antes de la prueba, en los conocimientos de Lenguaje Musical, los cuales en muchas ocasiones, también pueden conseguir que un alumno tenga una nota global más elevada y la supere colocándose en los primeros puestos, ya que una vez calificadas ambas partes por separado, las notas se ponderan dando un 70% a la calificación de la parte A y un 30% a la parte B, de ese modo se obtiene la calificación final.

Cuando ya se han obtenido todas las calificaciones, el Conservatorio ordena a los alumnos por calificación de mayor a menor, hasta cubrir todas las vacantes, por eso es muy importante tener la mayor calificación posible, y esto se puede conseguir, no solo con la calificación del instrumento, sino con un buen rendimiento de la parte de Lenguaje Musical.

En la prueba de acceso a primero de las Enseñanzas Elementales cada centro elabora sus pruebas en función de las actitudes que desean los profesores que tengan los aspirantes a realizar un primer curso, tanto en los estudios de instrumento como en los de lenguaje. No se pide que el alumno tenga conocimientos musicales específicos, sólo que sus actitudes musicales permitan una enseñanza de calidad, teniendo en cuenta, que esta optando a una plaza en un centro oficial que tiene, desde el principio, una cierta perspectiva profesional.

DIFERENCIA ENTRE SOLFEO Y LENGUAJE MUSICAL

Durante muchos años, en España, se han estudiado los conceptos básicos musicales encuadrados en una asignatura que tomaba el nombre de Solfeo, la cual, era una serie de conocimientos elegidos al azar por el profesor, los cuales no guardaban ninguna conexión entre ellos, y se hacía excesivamente difícil su superación.

En la actualidad, esta tendencia perdura, es decir, en muchos lugares y centros se estudia de este modo, sin embargo, la asignatura toma otro nombre, Lenguaje Musical. Entonces nos preguntamos ¿Por qué el cambio de nombre si la asignatura es la misma?

Esta es una buena pregunta, ya que hay muchos profesores, todavía, que no aceptan el significado de un nuevo lenguaje. Hay diversas tendencias para ello, sitios donde la asignatura se enfoca como partiendo de la improvisación desde el principio, sitios que estudian por separado cada área de la asignatura como en el antiguo Solfeo.

Pero el verdadero Lenguaje Musical es el que se estudia como su nombre indica, es decir, como un lenguaje, y para ello los conocimientos teóricos, o gramaticales, son la base de cualquier conocimiento, rítmico, vocal o auditivo, todo debe estar conectado entre sí, todo debe tener una explicación previa que surja de la nueva dificultad que vamos a abordar, y con una base de conocimiento previa, la cual puede surgir de aprendizajes como la lengua o la matemática, es decir, no es necesario que sean musicales, pero lo más importante de todo ello, es que el estudiante comprenda cada paso que da hacia el frente en los conocimientos musicales, ya que estos deben servir para su aplicación en cualquier asignatura que curse con posterioridad, ya sea práctica o teórica.

LA TEORÍA EN EL LENGUAJE MUSICAL

Cuando nos acercamos al conocimiento de un lenguaje específico como puede ser el Castellano, nos extrañamos de que nuestros profesores nos enseñen la gramática de una forma tan específica, y alguna vez nos hemos preguntado ¿por qué?, y respondido a nosotros mismos, yo no necesito saber tanto.

Pues bien, cuando estudiamos música de una manera formal, ocurre lo mismo, hemos de aprender todas las bases teóricas musicales, porque estas son el fundamento de muchos aspectos que se producen en otras áreas, o en la nuestra propiamente dicha.

El estudio del Lenguaje Musical se basa en una serie de conocimientos rítmicos, vocales y auditivos que tienen su base en la teoría musical, pero no de forma aislada, como algunos la entienden, sino de forma totalmente conectada.

En la teoría musical se encuentran, además todos los conocimientos que el estudiante debe saber para poder llevar a cabo con éxito todos los estudios de instrumento, y otras áreas musicales, pero sobre todo el conocimiento intrínseco de esta área de la materia, totalmente conectado con el resto de la asignatura y su comprensión, por medio de múltiples ejercicios, no solo desarrolla su inteligencia de una manera vital y audaz, sino que despierta todos sus sentidos, su sensibilidad y por supuesto, es una gran ayuda en la lectura y montaje de cualquier obra instrumental.

¿QUÉ PASA CUANDO TOCAMOS UN INSTRUMENTO?

¿Sabías que cada vez que un músico toca un instrumento es como si hubiese fuegos artificiales en su cerebro?

Aparentemente ellos están concentrados, leyendo la partitura y haciendo los movimientos precisos que ésta requiere. Pero dentro de sus cerebros hay una “fiesta”

¿Cómo sabemos esto?

En las últimas décadas, los neurocientíficos, han logrado enormes avances en el entendimiento de cómo funciona nuestro cerebro, monitorizándolo en tiempo real con instrumentos como la Imagen por Resonancia Magnética y escáneres PET.
Cuando se somete a la gente a estas pruebas realizan tareas como leer o resolver problemas matemáticos, correspondiéndose cada actividad con áreas diferentes del cerebro que pueden ser observadas.

Cuando los investigadores hicieron que los participantes escuchasen música, múltiples áreas del cerebro se pusieron a funcionar a la vez, para procesar el sonido y entender elementos como la melodía y el ritmo, unificándolo para crear una única experiencia musical.
Nuestro cerebro hace todo esto en la fracción de segundo que va desde que oímos la música hasta que nuestro pies empiezan a dar “golpecitos”.

Pero cuando los científicos pasaron de ver el cerebro de quienes oían música al de los músicos, comenzó verdaderamente la investigación.
Resulta que cuando se escucha música el cerebro se involucra en algunas actividades interesantes, pero tocando música, el cerebro es como si hiciese un trabajo con todo el cuerpo. Los neurocientíficos vieron varias áreas del cerebro encendidas, procesando simultáneamente y de forma asombrosamente rápida, informaciones en secuencias complejas e interrelacionadas.

Pero, ¿qué tiene tocar música que hace que el cerebro se ilumine?

La investigación es bastante nueva, pero los neurocientíficos han sacado conclusiones al respecto.
Tocar un instrumento involucra a casi todas las áreas del cerebro a la vez, especialmente los cortex, visual, auditivo y motor.
Y como en cualquier otro ejercicio, la disciplina en la práctica estructurada de tocar música fortalece las funciones del cerebro, lo que nos permite aplicar esa fuerza a otras actividades.

La diferencia principal entre escuchar música y tocarla, es que esta ultima implica buenas habilidades motoras para controlar los dos hemisferios del cerebro.
También se combinan la precisión lingüística y matemática, en la que el hemisferio izquierdo está mas desarrollado con el contenido creativo y nuevo, que el hemisferio derecho genera.
Por esta razón, tocar música aumenta el volumen y la actividad del cuerpo calloso del cerebro, el puente entre los dos hemisferios, permitiendo que los mensajes se muevan por el cerebro más rápido y por más rutas.

Esto permite a los músicos resolver problemas de forma más rápida y creativa. Utilizando herramientas académicas y sociales, debido a que tocar música implica crear y comprender su contenido emocional y un mensaje.

Los músicos a menudo tienen un nivel más alto de la función ejecutiva, una categoría de tareas interrelacionadas que incluyen la planificación, creación de estrategias y atención a los detalles.
Esta habilidad también tiene su impacto en como funciona nuestro sistema de memoria y de hecho los músicos tienen mejor memoria, creando, registrando y recuperando recuerdos de forma rápida y eficiente.
Los estudios encontraron que los músicos parecen tener el cerebro conectado por múltiples etiquetas de memoria, una etiqueta conceptual, una emocional, una de audio y una contextual, como un buen motor de búsqueda.

Entonces, ¿cómo sabemos que todos estos beneficios son únicos en los músicos, a diferencia de los deportes o la pintura? ¿O puede ser que los músicos fueran más listos desde el principio?

Los neurocientíficos han estudiados estos aspectos, pero hasta el momento han encontrado que los aspectos artísticos y estéticos de aprender a tocar un instrumento son diferentes de los de cualquier otra actividad de estudio, incluyendo otras artes.
En varios participantes, elegidos al azar, que al empezar mostraban los mismos niveles en las funciones cognitivas y neuroprocesos, se encontró que aquellos que fueron sometidos al aprendizaje de la música, mostraban mejoras en múltiples áreas del cerebro, en comparación con los demás.

Esta reciente investigación sobre los beneficios mentales de aprender a tocar música, ha supuesto un avance en nuestra comprensión de la función mental, revelando los ritmos internos y la compleja interacción que crea la increíble orquesta de nuestro cerebro.

La Orquesta Sinfónica y el Orfeón Chamartín celebra un año más su tradicional Concierto de Navidad, con una gala en la que trazarán un puente entre Madrid y Viena, con los más conocidos valses y polkas tanto en la corte imperial como de nuestra zarzuela.

Se celebrará el Martes 23 de Diciembre en el Auditorio Nacional de Música de Madrid a las 22.30 horas.

Interpretarán piezas muy conocidas de Luisa Fernanda, Doña Francisquita, La Verbena de La Paloma, La Gran Vía, El murciélago, La viuda alegre, entre otras.

Con la presencia de Carmen Bocanegra, Katia Höller, Jens Pokora y Adolfo Nieto, bajo la batuta de director César Belda.

Más información en: http://www.oschamartin.org

El Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, en la tarde del 20 de Noviembre con motivo de la celebración del Día Universal de los Derechos de la Infancia, entregó la donación de material infantil de la Editorial Toys and Dreams para los niños/as del área de hospitalización, con el objetivo de acercar la pasión por la música a los más pequeños.

Esta entrega se realizó en el Teatro del Hospital, donde se llevan a cabo actividades lúdicas y culturales para los niños que se encuentran hospitalizados.

Este teatro representa un espacio mágico para la ayuda de la recuperación de los niños/as y al facilitarles material didáctico y lúdico les permite amenizar su estancia en el centro y "olvidarse" por unos minutos de su enfermedad.

Carmen Sivit, Responsable de Atención al Paciente, manifestó su agradecimiento por la generosa contribución de la Editorial a este evento.

El Sábado 13 de Diciembre de 2014 a las 20.00 horas en el Teatro Monumental de Madrid.

Orfeón y Orquesta Sinfónica Chamartín:
La Orquesta y el Orfeón son la base musical de la Fundación. Desde hace veintiún años la Orquesta, y desde hace tres el Orfeón, han dado forma a una tradición musical de primera línea a precios asequibles y permitiéndonos escuchar obras maestras de siempre y otras mas recientes, no menos conocidas.

Director: Cesar Belda
Director, compositor, arreglista y maestro con el piano, desde hace tres años está al frente de la Fundación y del Orfeón y Orquesta Sinfónica de Chamartín.
En tan poco tiempo con su prestigio y capacidad de trabajo ha permitido abordar proyectos de envergadura.
En estos tiempos que corren ha estrenado una Zarzuela, dirigido Musicales y obras de gran importancia.

Más información en:
http://www.oschamartin.org

LA ENSEÑANZA PROFESIONAL DE LENGUAJE MUSICAL

Durante un tiempo que puede variar en función de la edad y los conocimientos previos, el estudiante se encuentra cursando estudios de Lenguaje Musical correspondientes a la enseñanza elemental.

En esa época estudia las bases fundamentales del lenguaje, las cuales, en numerosas ocasiones tienen relación con los contenidos de las partituras que tocan, y en otras son un poco más avanzadas, pero, lo que no cabe duda, es que, en ellos se encuentran los conocimientos necesarios para abordar con éxito los de la enseñanza profesional.

En multitud de ocasiones, cuando, el estudiante comienza sus estudios profesionales de Lenguaje Musical, después de haber superado la prueba de acceso correspondiente, piensa que la dinámica de la asignatura va a seguir siendo la misma, pero el enfoque de ella debe de cambiar porque estos dos años académicos son la base fundamental de todas las asignaturas de la enseñanza profesional y, en ocasiones, superior.

Lo que no varía son las cuatro áreas de la asignatura que siguen siendo, teoría, ritmo, entonación y dictado, las cuales deben de seguir interrelacionadas, pero el enfoque de la materia debe estar orientado a la comprensión de acordes y sus cifrados correspondientes así como transporte, en la teoría. En el ritmo, se deben explicar los contenidos propios del siglo XX correspondientes a compases dispares, de amalgama, con estructura fija o variable, y la entonación debe recoger dichos conocimientos, así como los dictados deben presentarse con o sin modulación.

Todo ello es de suma importancia, ya que son los dos últimos años que el estudiante cursa estos estudios, pasando posteriormente a utilizar dichos conocimientos en otras asignaturas de la carrera, sin ayuda de ningún profesor, es decir, por sí mismo.

LA ENSEÑANZA ELEMENTAL DE LENGUAJE MUSICAL

Muchas veces, cuando el estudiante se enfrenta a los estudios de Lenguaje Musical en la enseñanza elemental, piensa que es una asignatura en la que se aprenden muchas cosas que no tienen importancia para el aprendizaje del instrumento, lo cual le preocupa mucho más, y por lo tanto le dedica mucho más tiempo.

Es, sin embargo, muy importante, estos estudios en este momento de la vida musical del estudiante, porque se aprenden las bases fundamentales que pueden hacer de él un futuro músico, o un amateur.

Hay que tener en cuenta que en este nivel, se forman también, los grandes aficionados a la música, lo cual es muy importante, ser buen espectador y asistente a actos musicales o conciertos.

Pero, lo que hay que tener en cuenta es, que todo ello se consigue con una buena formación en la enseñanza elemental de Lenguaje Musical, porque es el momento en el que el estudiante empieza a comprender todos los fenómenos musicales más relevantes, siempre y cuando el estudio, este centrado en un todo relacionado que da la satisfacción de que lo que se aprende se puede aplicar en cualquier momento, por lo que esto produce el efecto deseado.

Muchas veces pensamos que estudiar Lenguaje Musical es una forma de aprender muchas cosas sin importancia que no tienen relevancia en los estudios de instrumento. Sin embargo, estamos totalmente equivocados, pues todos aquellos alumnos que superan las dificultades que encierran los estudios de Lenguaje Musical, todos aquellos que comprenden la importancia que tiene la asignatura, así como los que la estudian de forma relacionada y comprenden su contenido, son, generalmente, los mejores alumnos de instrumento de un centro específico.

Seguramente nos preguntaremos, por qué hay solistas increíbles en el mundo, qué han hecho para llegar a un nivel tan alto en la música, pero lo que admiramos en ellos, su interpretación, su dominio en las obras que tocan, lo referimos a la técnica del instrumento, y no nos damos cuenta de que para llegar a ese dominio hay que tener una rapidez en los aspectos de lenguaje musical que ellos tienen, ya que de ese modo montan las obras rápidamente y se dedican a su forma única de interpretarlas.

Cuando un alumno domina la asignatura de Lenguaje Musical, en todos sus aspectos, rítmicos, teóricos, vocales y auditivos interrelacionados, tiene abierto el mundo mágico de la interpretación, el cual, llegará sin duda, a darle múltiples satisfacciones.

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